3. Acoso y abuso escolar en el alumno con TEA

3. Acoso y abuso escolar en el alumno con TEA

Las situaciones de acoso y abuso escolar representan un reto para el actualsistema educativo en todos los países. El bullying se define como una acciónrepetida de abuso u opresión de una persona que tiene mayor poder sobreuna que no tiene tanto (Farrington, 1993), o como un sistemático abuso depoder (Smith y Sharp, 1994).

Una cuestión importante cabe ser planteada e interiorizada a la hora de intervenir en las situaciones de acoso persistentes con el alumnado con autismo:

¿cómo personas con dificultades para comunicar sus emociones, para relacionarse con los demás y comprender las situaciones sociales, los sentimientos y los pensamientos (Frith y Hill, 2004), y que necesitan una extrema predictibilidad en el ambiente y en el comportamiento de los otros, respondenante la aleatoriedad de la violencia y la extrema dificultad para comprendery defenderse de las agresiones?

Las dificultades para atribuir estados mentales, pensamientos, creencias a losdemás (Baron-Cohen, Leslie y Frith, 1985), para iniciar y mantener conversaciones, comprender los dobles sentidos, las bromas, ironías e intereses, y loscomportamientos estereotipados (Haq y Le couteaur, 2004) hacen que seanpercibidos por sus iguales como objeto de burla y suponen factores de vulnerabilidad ante el acoso y rechazo de sus compañeros/as.

Las situaciones de acoso se vivencian con una gran carga de ansiedad por laspersonas que las padecen, atribuyendo intenciones o motivaciones específicasa los acosadores. Sin embargo este “ponerse en el lugar del otro” para imaginar qué es lo que piensa, o cómo actuará, es una herramienta de la que nodisponen las personas con autismo por si solas.

“Un niño con Autismo es fácilmente marginado por su forma de pensar y actuar singular; también son el centro de burla y humillación por sus reaccionesante situaciones concretas. A la creencia de un “código de niños” respondensin saber muy bien si pedir ayuda a un profesor, por miedo a recibir más abusos. Parte de la responsabilidad es de los profesores que simplemente les dana los “matones” una advertencia ligera, en lugar de tomar medidas severascomo una expulsión. Los profesores deben dar a cada alumno una orientación sobre el respeto mutuo y de aceptación a personas diferentes”.Maxime Loonatic (persona con autismo de 21 años).

La persona con autismo puede aceptar las bromas pesadas, sin saber diferenciar si efectivamente se trata de bromas o no. Esto se debe a que no comprenden lo que sucede o entienden esa aceptación como vía para sentirseintegrados. Su honestidad y dificultad para entender engaños o mentiras leshace especialmente susceptibles a los mismos. No entienden por qué son rechazados, pero saben que lo son y requieren de nuestra ayuda para manejarlas emociones y destrezas que les ayuden a ser aceptados.

Puede llevar mucho tiempo que un estudiante con autismo aprenda a comunicar los problemas de relación que tiene en el colegio. En ocasiones ni tansiquiera los identifica, por lo que la ausencia de quejas les mantiene duranteperíodos prolongados sin protección, y esta situación va aumentando en sugravedad y consecuencias con el paso del tiempo, por lo que se debe priorizar la vigilancia desde el entorno escolar.

Señales que alertan que un alumno con autismo pueda estar sufriendo acoso:

  • Se pueden acrecentar los problemas de sueño.
  • Aumenta el acné e incluso pueden llegar a tener dificultades en el control de esfínteres.
  • Aumento en la presencia de taquicardias y crisis de ansiedad.
  • Presta menos atención y es más desorganizado con sus pertenencias, apuntes.
  • Se muestra decaído o dice cosas negativas sobre si mismo.
  • Aumentan las conductas desafiantes en contextos en los que él mantiene el control. Rompe cosas en casa, vuelve a manifestar rabietas, obsesiones.
  • Se niega a quitarse la mochila en clase o a separarse de sus pertenencias.

Es imprescindible tener especial cuidado con las siguientes situaciones:

  • Intimidaciones verbales o físicas. Insultos, motes, rumores, peleas, rotura o robo de objetos…
  • Intimidaciones psicológicas. Amenazas, coacciones, llamadas telefónicas, mensajes, grabaciones en vídeo…
  • Utilitarismo y humillación. La exhibición de conductas como bajarse los pantalones, tirarse por el suelo, dar dinero, correr sin sentido… puede ser entendida como provocaciones, sin embargo es probable que estén sujetas a las demandas de algunos de sus compañeros.
  • Exclusión y rechazo social. Limitar las posibilidades de integración, aislarle y evitar la participación del alumno en juegos, grupos de trabajo, experiencias colectivas, ignorar…
  • Abuso. Algunas de las situaciones de acoso a las que están más predispuestos estos jóvenes son la aceptación de ofertas de amistad con intenciónexplícita de inducir a error (“soy tu amigo si me das todos tus juguetes”),la realización de actividades que los demás evitarían (por ejemplo, recogersiempre las pelotas, dar siempre a la comba…), la aceptación de órdenes quetienen como objeto la burla (“bájate los pantalones…”), se les intenta convencer de que los abusos son para su propio bien (cf. Taylor. J) y se les convence.

Es especialmente importante prestar atención a posibles situaciones de abuso sexual en estos alumnos, así como su equivalente en las redes (grooming).

  • Cyberbulling. Grabaciones de móviles colgadas en Youtube, engaños a través de webcam, insultos o fotos colgadas en las redes sociales.

– ¿Qué hacer desde el centro educativo?

Existen algunas vías para la detección de situaciones de acoso, como la elaboración de sociogramas, pero sin duda lo más importante es la observación,sobre todo en aquellos contextos menos estructurados como los recreos, lostrabajos en grupo o las clases de educación física.

Para las personas con autismo tomar la iniciativa para agregarse o formar ungrupo es verdaderamente complejo, sin embargo tienen sus preferencias ylos profesores pueden conocerlas fácilmente. Así, existen situaciones concretas desde las que se puede favorecer la inclusión:

  1. En situaciones de trabajo en grupo

El docente puede preestablecer los grupos e incluir a la persona con autismoen un grupo en el que se vaya a sentir cómodo.

  1. Estructuración de los recreos

Favorecer la participación de los alumnos en juegos de grupo con normas sencillas y en los que todos tengan un protagonismo homogéneo (Ej. Las sillas, el pañuelo, corro de las patatas). Explicar previamente por escrito y de forma muy clara las normas.

  1. Estructuración de los cambios de clase

Se puede encargar al alumno una función específica que determine su actuación en ese momento. (Borrar la pizarra, cambiar el calendario…)

  1. Evitar preguntas que comprometan a los alumnos

Ej: ¿quién ha tirado esa tiza?. La persona con autismo puede ser siempre quién responda, generando reacciones de hostilidad y desprecio desde el grupo clase, cuando simplemente es su honestidad la que responde, teniendo dificultad para anticipar las consecuencias sociales.

  1. Sensibilización al grupo clase utilizando diversas herramientas adaptadasa la etapa educativa. A través de juegos o cuentos en infantil y primaria, y depelículas y cómics en ESO y BACH8. La sesión ha de ser llevada a cabo por unprofesional especializado. La sensibilización y convivencia cotidiana se ha derealizar de un modo continuo a través de las materias o áreas transversales.
  2. Sistema de normas rígido y establecer reuniones con todas las partes implicadas. En este sentido el Gobierno de Canarias ha editado diversos documentos y guías de actuación. Algunos de los aspectos que recalcan es

la importancia y gravedad de las situaciones de acoso, explicando que esfundamental no minimizar las quejas, evitar el enfrentamiento directo entrela persona que sufre y quienes lo agreden, así como evitar reuniones con lasfamilias en el mismo día…9

  1. Mediación escolar que permita acercar al alumno con autismo a un grupode iguales. Se selecciona aquel en función de los gustos e intereses del alumno con autismo. El profesor supervisa la integración.

En ocasiones los compañeros y el profesorado perciben al estudiante con autismo como un acosador. Esto puede deberse a su déficit en empatía y habilidades sociales que pueden provocar diversas situaciones molestas para el resto delos compañeros. Un listado con algunas de las quejas que se suelen manifestara este respecto es el siguiente:

  1. Quiere imponer sus juegos y no respeta las normas.
  2. Siempre nos sigue “se nos pega” y no nos deja en paz.
  3. A veces tiene comportamientos agresivos por nada.
  4. Reacciona de forma violenta ante las normas.
  5. Insiste en colocar su silla y su mesa ocupando mi espacio, aunque me golpee o me pise con las patas.
  6. Me sigue a todas partes, incluso cuando voy al baño.
  7. Siempre se chiva a los profesores.
  8. Los profesores nos castigan “por su culpa”.

En muchas ocasiones estas quejas no se hacen explícitas o están sujetas a malas interpretaciones y provocan resentimiento y una actitud negativa en la aceptación por parte del grupo y de los docentes del joven con autismo.

Algunas de las posibles soluciones son las siguientes:

  1. Permitir que todos los alumnos se expresen de forma anónima y sin ser juzgados a través de un buzón de quejas (puede ser una caja de zapatos reconvertida) en algún punto de la clase.
  1. Escuchar a todas las partes implicadas por separado y explicar a cada una de ellas las motivaciones y sentimientos de las otras.
  1. Ser explícitos con la persona con autismo al explicarle cuál es la interpretación de sus compañeros de su conducta, siendo tajantes si efectivamente está teniendo un comportamiento acosador (por ejemplo, persiguiendo a un/a chico/a que le gusta) y ofrecerle una conducta adecuada para solucionar el conflicto (por ejemplo, pedir disculpas y delimitar de forma estrictacómo debe acercarse sin molestar o cómo debe reaccionar)
  1. Plantear alternativas en los tiempos grupales o comunes como juegos guiados, partidas de ajedrez, permanencia en la biblioteca o en el aula de informática.
  1. Permitir que elabore sus quejas sobre ruidos o comportamientos molestos de los compañeros a través de un diario y cambios en el ambiente