DEPRESIÓN EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

DEPRESIÓN EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

La depresión se define como un problema psicológico complejo cuyas características principales son, por un lado, un estado de ánimo irritable y/o disfórico y, por otro, falta de motivación y disminución de la conducta instrumental adaptativa. Se caracteriza también por alteraciones del apetito, del sueño; de la actividad motora, cansancio, especialmente matutino, pobre concepto de uno mismo, bajo autoestima, sentimientos de culpa, dificultades para pensar o concentrarse, indecisión, ideas de muerte y/o de suicidio e intentos de suicidio.

DEPRESIÓN EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

DEPRESIÓN EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

Clasificación

a) Primaria versus secundaria. La depresión bien es el trastorno principal o bien es consecuencia de un problema médico o psicológico.

b) Unipolar versus bipolar. Sólo episodios depresivos, o episodios depresivos más episodios (hipo)maníacos.

c) Depresión mayor versus distimia.

d) Endógena versus exógena.

Epidemiología

La prevalencia de depresión en la infancia se sitúa en torno al 2% y, durante la adolescencia, aumenta progresivamente hasta alcanzar índices próximos a los de la vida adulta.

La prevalencia de la depresión es mayor en población clínica que en población infantil general. El diagnóstico comórbido más frecuente es la ansiedad, aunque también son comunes los problemas externalizantes (conducta antisocial, oposicionismo, hiperactividad, agresividad) y los relacionados con sustancias psicoactivas (alcohol, drogas).

Teorías

Teorías psicológicas

Las teorías psicológicas se sitúan en un continuo cuyos polos resaltan el peso de las contingencias y de los procesos cognitivos.

Modelo socioambiental

En la depresión se constata un exceso de conductas para escapar de, o evitar, la estimulación aversiva y un déficit de comportamientos instrumentales para obtener refuerzo positivo.

Los déficits en habilidades sociales y concluyeron que constituían un potente predictor de depresión en la preadolescencia.

Modelo de la indefensión aprendida

La secuencia que genera indefensión aprendida es la siguiente (Seligman, 1975):

  1. El niño está expuesto a situaciones incontrolables
  2. Las experiencias de incontrolabilidad producen expectativas de incontrolabilidad, es decir el niño predice que no tiene control sobre la situación interfiriendo en aprendizajes adaptativos posteriores.
  3. Las expectativas de incontrolabilidad originan los déficits característicos de la depresión. motivacionales, cognitivos y emocionales.

Sin embargo, no todos los sujetos expuestos a situaciones incontrolables y con expectativas de incontrolabilidad desarrollan depresión, de ahí que se recurre a la teoría de las atribuciones (Abramson, Seligman y Teasdale, 1978):

  1. Atribución interna o externa. La intensidad de la indefensión depende de esta dimensión.
  2. Atribución global o específica. Esta dimensión explica la generalización de la indefensión.
  3. Atribución estable o inestable.

El individuo con depresión presenta, por un lado, expectativas de daño, es decir, espera que ocurra un evento aversivo o que no ocurra un evento deseado, y expectativas de incontrolabilidad, es decir, espera que ninguna respuesta de su repertorio cambie la probabilidad de un evento, y por otro, un estilo atribucional predominante, de modo que atribuye sus fracasos a factores internos, globales y estables y sus éxitos a factores externos, específicos e inestables.

Modelo cognitivo

El individuo que desarrolla una depresión sufrió experiencias tempranas negativas, que generaron pautas de pensamiento irracionales o esquemas cognitivos inadecuados.

El joven con depresión no discute la validez de sus pensamientos negativos, a pesar incluso de evidencias objetivas que los cuestionan, porque sistemáticamente comete errores lógicos:

  1. Inferencia arbitraria.
  2. Abstracción selectiva.
  3. Sobregeneralización.
  4. Magnificación y minimización.
  5. Personalización.
  6. Pensamiento dicotómico.

Teorías biológicas

Hallazgos bioquímicos relacionan la depresión con un déficit funcional de noradrenalina.

Un déficit funcional de serotonina “permite” la aparición de un trastorno afectivo, aumentando la vulnerabilidad del sujeto.

Evaluación

“Escala de Evaluación de la Depresión” (EED), de Del Barrio, Silva, Conesa- Peraleja, Martorell y Navarro (1993).

“Escala de Sintomatología Depresiva para el Maestro” (ESDM), de Doménech, Monreal y Ezpeleta (1985).

Distintas técnicas de evaluación: entrevistas, cuestionarios, inventarios y escalas, autorregistros y observación.

Tratamiento

Los psicofármacos son menos eficaces y producen más efectos secundarios en los niños.

Tratamientos psicológicos: grupos de entrenamiento en habilidades sociales y de reestructuración cognitiva, aunque la ganancia fue mayor en el grupo de entrenamiento en habilidades sociales.

Tratamientos biológicos: con antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos, la imipramina continúa siendo el mejor tratamiento médico disponible para la depresión infantil.

Programa emoción-actividad-cognición

El programa emoción-actividad-cognición (PEAC) es un tratamiento integrado para la depresión infantil y adolescente elaborado por Méndez (1998).

El PEAC comprende tres elementos básicos para el cambio terapéutico: educación emocional, actividades agradables, reestructuración cognitiva y otros elementos complementarios: habilidades sociales, relajación, higiene del sueño, reatribución. También incluye elementos dirigidos a la generalización y mantenimiento de los logros terapéuticos: tareas para casa, solución de problemas, entrenamiento en autocontrol.

El reconocimiento y discriminación de emociones se realiza por medio de juegos.

La colaboración de los padres es fundamental. El PEAC les asigna un doble papel:

  • Como terapeutas, ya que poseen un elevado grado de control sobre los antecedentes y consecuentes de la conducta de su hijo.
  • Como sujetos de terapia, puesto que algunas veces su comportamiento inadecuado contribuye a mantener inadvertidamente el problema del hijo.

Anexos