Tema 3. Entrenamiento de habilidades sociales para niños con autismo.

Tema 3. Entrenamiento de habilidades sociales para niños con autismo.

Los trastornos del espectro autista (TEA) son una discapacidad del desarrollo provocada por diferencias en el cerebro. Los científicos desconocen exactamente qué provoca estas diferencias en la mayoría de las personas con TEA. Sin embargo, algunas tienen una diferencia conocida, como una afección genética. Existen muchas causas para los TEA, si bien aún la mayoría son desconocidas.

Los problemas sociales son uno de los síntomas más comunes de todos los tipos de TEA. Los problemas sociales de las personas con un TEA no son simplemente “dificultades” sociales, como ser tímidos. Son dificultades sociales que pueden generar problemas graves en la vida diaria.

Algunos ejemplos de los problemas sociales relacionados con los TEA son los siguientes:

  • No responder al nombre para cuando tienen 12 meses de edad.
  • Evitar el contacto visual.
  • Preferir jugar solos.
  • No compartir intereses con los demás.
  • Interactuar únicamente para llegar a una meta deseada.
  • Tener expresiones faciales apáticas o inadecuadas.
  • No comprender los límites del espacio personal.
  • Evitar o resistirse al contacto físico.
  • No sentir el consuelo que le dan otras personas cuando están angustiados.
  • Tener dificultades para comprender los sentimientos de otras personas y para hablar de sus propios sentimientos.

Si bien las personas que presentan trastorno del espectro autista poseen características singulares entre ellos, unas de las habilidades que más resulta difícil de aprehender/incorporar en personas con autismo en líneas generales, son las habilidades sociales.

Esto tiene relación con la falta de comprensión semántica respecto de los estados mentales. También, se vincula con incomprensión para leer entre líneas o comprender expresiones faciales. Por último, esta falta de comprensión tiene como consecuencia una dificultad en el juego simbólico ya que la persona con Tea no entiende lo que otras personas sienten, piensan o creen.

El ser humano es un ser social por eso le resulta imprescindible poseer capacidades que le permitan relacionarse con sus iguales.

“Uno de los rasgos principales del ser humano es ser un “objeto con mente” , que es capaz de comprender la mente y atribuir ésta a los demás”.

(Rivière, 1991)

Esta capacidad mentalista es necesaria para poder mantener las interacciones sociales necesarias para el normal desarrollo del individuo.

Sentir, pensar, desear, creer, suponer, dudar, saber, recordar, engañar, ocultar, mentir, etc. son términos que designan estados o actividades mentales.

El niño empieza a conocer estas actividades muy pronto, incluso antes de conocer la palabra que las designa.

El niño reconoce esas actividades en sí mismo y las atribuye a los demás. Sin esa comprensión de los estados mentales sería imposible conocer la actividad propia y de los demás y coordinarla.

Las personas con TEA presentan dificultades para la comprensión del otro,, para ponerse en su lugar, para saber distinguir entre engaño, mentira y verdad. Tienen serias dificultades en habilidades sociales, en la comunicación no verbal sobre todo en saber escuchar, guardar los turnos de palabra, interesarse y entender los estados emocionales en ellos mismos y en los demás todo lo cual supone un reto para las personas con autismo a la hora de enfrentarse al mundo social.

Tema 3. Entrenamiento de habilidades sociales para niños con autismo.

¿Que son las Habilidades Sociales?

Las habilidades sociales son un conjunto de hábitos o destrezas (que incluyen comportamientos, pensamientos y emociones), que nos ayudan a relacionarnos con nuestro entorno y nos capacitan para modificarlo en nuestro beneficio. permitiéndonos mejorar nuestras relaciones interpersonales, sentirnos bien, obtener lo que queremos y conseguir que los demás no nos impidan lograr nuestros objetivos. Por lo tanto, lo más importante es que sean efectivas y satisfactorias.

Es decir, aprender a enfrentar con efectividad situaciones sociales difíciles; por ejemplo, cuando son objeto de burlas o cuando son los últimos en ser elegidos para formar un grupo o cuando van solos sentados en el autobús que les lleva de excursión…

¿Cuáles son las funciones de las Habilidades Sociales?

a) Conocimiento de sí mismo y de los demás: Las interacciones con los demás proporcionan al niño información sobre cómo es. Además, dan al niño unas pautas de cómo debe adaptar su comportamiento al entorno.

b) Desarrollo del conocimiento social y determinadas conductas, habilidades y estrategias:

– La reciprocidad: intercambio entre lo que se da y lo que se recibe.

– Empatía y habilidades de adopción de roles y perspectiva.

– Colaboración y cooperación.

– Estrategias de negociación y acuerdo

c)Autocontrol y autorregulación: Los iguales actúan como agentes de control impartiendo castigos y refuerzos a la conducta del niño.

d) Apoyo emocional y fuente de disfrute: el entorno social hace que el niño sienta bienestar al recibir apoyo, afectividad, aceptación, pertenencia, etc.

e) Aprendizaje del rol sexual, el desarrollo moral y aprendizaje de valores.

¿Cuáles son los componentes de las Habilidades Sociales?

Las Habilidades Sociales se adquieren principalmente a través del aprendizaje (mediante observación, imitación, ensayo) y también incluyen:

  • comportamientos verbales y no verbales
  • Suponen iniciativas y respuestas efectivas y apropiadas.
  • Aumentan el reforzamiento social (por ejemplo, las respuestas positivas del propio medio social).

Su práctica está influida por las características del medio. Es decir, factores tales como la edad, sexo y el estatus del receptor afectan la conducta social del sujeto.

¿Qué es lo que nosotros podemos hacer para ayuda a nuestros niños con TEA a comprender su entorno social y tener éxito en el mundo social en el que vivimos? Necesitamos dirigir su aprendizaje social y emocional enseñándole las habilidades esenciales para desarrollar competencia social y emocional. Esto incluye el entrenamiento de habilidades sociales en las siguientes áreas:

  • resolución de problemas,
  • habilidades de conversación,
  • identificación y manejo de sentimientos y emociones,
  • manejarse con estrés.

El entrenamiento para la adquisición de Habilidades sociales tiene como objetivo que la persona pueda establecer y mantener relaciones personales satisfactorias que contribuyan a su desarrollo personal y aumenten su felicidad y calidad de vida.

Algunas de las estrategias principales para conseguirlo son a través de historias sociales, conversaciones en forma de historietas, modelaje, y en las que el apoyo a las personas de su entorno va a resultar clave.

1. ¿Qué es una historia social?

Es un cuento corto utilizado para describir a una persona, destrezas, eventos, conceptos o pistas sociales relevantes. El objetivo es el de transmitir

información relevante. Esta información generalmente incluye dónde y cuándo ocurre la situación, quién está involucrado, qué está ocurriendo y porqué.

Describen lo que para la mayoría de nosotros es obvio. Puede informar, reafirmar, instruir, consolidar, apoyar, premiar y corregir a estos niños. Es decir, les damos información de la situación que queremos cambiar, dirigimos sus actos hacia lo que queremos que aprenda de una manera reconfortante. Le explicamos qué ocurre si no hace lo correcto, le

hacemos una recopilación de lo que ha de aprender. Tenemos en cuenta que las frases estén escritas en primera persona, sean literales y positiva.

2. ¿Qué es una conversación en forma de historieta?

Una conversación en forma de historieta incorpora dibujos simples, símbolos y colores para ilustrar detalles relevantes, ideas y conceptos abstractos dentro de determinadas conversaciones (Gray 1994). Si bien son similares a cualquier conversación, transmitiendo ideas sobre el pasado, presente y futuro. Las conversaciones se concentran sobre temas seleccionados. Se suele utilizar para explicar la conducta de otros o prepararse para una situación nueva. Se debe ayudar al niño o joven a contestar las preguntas que le vayamos formulando que le ayuden a compartir información.

El uso de colores identifica la motivación detrás de acciones o afirmaciones y ayuda a la persona a descubrir aspectos “ocultos” de la comunicación.

3. ¿Qué es el modelaje?

El modelaje es una técnica conductual. Éste es un proceso de aprendizaje observacional en el que la conducta de un individuo o grupo (el modelo) actúa como estímulo para generar conductas parecidas en otras personas que observan su actuación. La base de este procedimiento es sencilla. Consiste en exponer al sujeto o sujetos al modelo que ejecuta la conducta que se quiereque quien la observa acabe adoptando, bien en vivo y en directo o en filmaciones (simbólicos).

4. Otras estrategias

  • Potenciar el saludo: Un buen paso para empezar a relacionarse es que el niño se acostumbre a saludar cada vez que alguien nuevo llega a casa, o cada vez que él entra a algún sitio, tanto de manera no verbal (con la mano) como con alguna palabra (hola, buenos días). De este modo, se pondrá en contacto con la persona que llega, y también deberá despedirse cuando se marche. Tras la repetición de esta rutina a diario, el niño llevará a cabo esta acción solo y así aumentará el contacto con diferentes personas.
  • Utilizar un panel visual: Colocando un panel que muestre las rutinas sociales del niño y cómo debe llevarlas a cabo provocará que tenga un modelo al que acogerse cuando no sepa cómo actuar o no entienda los gestos o acciones del resto. Además, cada vez que lo haga bien, su esfuerzo podrá ser recompensado con alguna cosa de su agrado, de esta manera se esforzará por actuar como el panel indica.

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  • Crear situaciones de interacción y socialización: Organizar encuentros con otros niños para realizar las actividades que más le gusten, y que de esta manera pueda relacionarse con ellos. Aunque al principio sea solo durante unos minutos, el tiempo irá aumentando y podrá interactuar con otros niños de su edad.
  • Actuar como mediador en las relaciones interpersonales establecidas donde hay más niños. Para ello, primero el niño ha de interaccionar de manera libre, y el papel de los padres debe ser guiar y corregir las conductas inadecuadas. Es necesario explicarle cómo debe hacer las cosas dado que a él las habilidades sociales no le surgen de una manera natural.
  • Utilizar el Role-playing para recrear situaciones: El papel ficticio permitirá asumir un papel determinado y situar al niño en una situación establecida y que así, aprenda a cómo ha de actuar en diferentes ocasiones.
  • Exponer contextos que impliquen diferentes normas de comportamiento. El niño ha de aprender a comportarse en cualquier sitio, según las normas que exija el lugar donde se encuentra. El proceso ha de ser progresivo, sin forzar al niño a situaciones para las cuales no esté preparado. Mediante la repetición de éstas, aprenderá cual es el modo de comportarse en ocasiones distintas.
  • Juguetes que faciliten la interacción social: Es recomendable que tenga juguetes que fomenten las relaciones, y con los que sea más divertido (o incluso necesario) jugar con alguien en vez de solo.
  • Provocar la petición de ayuda. Con hechos tan simples como no alcanzar a coger un juguete o necesitar ayuda para abrir algún bote con dulces, el niño acudirá a pedir ayuda, y esto le llevará a tener que relacionarse o interactuar en cierto modo.
  • Practicar deporte. La actividad física libera tensiones y mejora las actividades motoras y, por lo tanto, la calidad de vida de cualquier niño. En el caso de los niños con autismo, también sirve para relacionarse, aunque se trate de un deporte individual, con un entorno diferente, y poder llevar a cabo otro tipo de actividades que pueden resultar muy beneficiosas.
  • Una de las últimas tendencias en terapia para niños con autismo es la relacionada con la música ya que, según diversos estudios, este arte mejora la comunicación y la percepción de los niños con TEA.

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4 ejercicios prácticos de habilidades sociales para niños con TEA

Las actividades que se presentarán a continuación se pueden llevar a cabo entre la docente o coordinadora a cargo y el niño con TEA. En este caso se utilizarán diferentes elementos como imágenes con diversas situaciones.

Trucos para poder conversar

Observar lo que está haciendo una persona y realiza una pregunta respecto de ello. Por ejemplo, si alguien está leyendo un libro, el niño podría acercarse y preguntar:

Buenos días / tardes: ¿Qué libro lees?

La pregunta se debe adecuar a lo que la otra persona esté haciendo: si está mirando la televisión, entonces podría preguntar: ¿Qué es lo que miras?; si un niño está corriendo a otro en el patio de la escuela, él podría preguntar ¿Por qué le corres?; si observa que alguien está llorando, podría preguntar ¿por qué lloras?, etc.

Esta actividad tiene relación con situaciones del presente.

Para realizar esta actividad, puedes utilizar imágenes y presentarlas una tras otra al niño a fin de que responda. Siguiendo los ejemplos arriba expuestos, podrías colocar una imagen de alguien leyendo un libro, otra de un niño mirando televisión, otras de dos o más niños corriéndose y por último una imagen de alguien llorando. Luego, el niño/a con TEA deberá escribir en la parte inferior de cada imagen la pregunta que le haría a la imagen si se tratase de una situación real.

Aprendiendo sobre el pasado

Esta actividad es parecida a la anterior, pero en esta ocasión, se indagará sobre preguntas del pasado.

Ejemplo de situación 1: es día lunes y me encuentro con mi mejor amigo en la puerta del colegio. Le pregunto: ¿Qué has hecho este fin de semana?

Opcional

Puedes plantearle la situación al niño y pedirle que invente él/ella la pregunta.

Situación 2: Ha pasado todo el verano y me encuentro con mis amigos tras las vacaciones.

¿Cómo han estado sus vacaciones? ¿Qué hicieron para divertirse? ¿Han ido de vacaciones a algún lugar?, etc.

También puedes plantear la situación al niño para que él escoja las preguntas indicadas. Posteriormente, es importante también detenerse en las respuestas brindadas.

Preguntando sobre el futuro

Estas preguntas se enfocarán en el futuro a mediano plazo. Suele utilizarse para los viernes, antes de las vacaciones o al finalizar un día de colegio:

Situación 1: “hoy ha sido un gran día en el cole. A diferencia de otros días, hoy nos la pasamos genial. Cuando salimos del cole, mi mejor amigo viene a mi casa y jugamos hasta tarde. Luego llegó su papá a buscarlo. Mientras mi madre y su padre hablan, le pregunto a mi mejor amigo algo en relación a su fin de semana”

¿Qué le podría preguntar? Si el niño no sabe qué preguntar, podríamos hacerles las siguientes sugerencias:

¿Qué cenarás hoy?

¿Mañana que harás?

¿Nos vemos el lunes en el cole?

Preguntas de interés

En este ejercicio se intenta encontrar aquellas preguntas que, acordes al contexto y a las personas, resulten de interés para el interlocutor. Para ello será de importancia tener en cuenta las siguientes consideraciones: ¿Dónde está tu amigo? ¿Qué ropa tiene puesta? ¿Qué lleva en sus manos?

Por ejemplo, el niño podría tener en sus manos un paraguas. En tal caso, podríamos realizar las siguientes preguntas:

Ha llovido toda la tarde, pero por suerte veo que traes un paraguas ¿Tienes frío también?

¿Te gustan los días de lluvia?

Me gustaría una taza de chocolate caliente ¿No te gustaría una taza a ti también?

Es importante establecer diferentes situaciones y darle la oportunidad al niño para que pregunte en cada una de ellas.

Algunas situaciones posibles

Una niña en un zoológico mira los delfines.

Un niño que juega con un Smartphone y tiene cara de preocupado.

Una niña con un equipo para bucear

Unos niños riendo y mirando a un payaso en una obra/función

Un niño con una raqueta de padel en las manos

Una familia visitando un museo

Unos niños hablando con Santa Claus

Unas personas escuchando música con auriculares

Un niño con un yeso en su brazo