Trastorno Específico del Lenguaje

Trastorno Específico del Lenguaje

Trastorno Específico del Lenguaje

Trastorno Específico del Lenguaje

Conocer un poco mejor qué es lo que no funciona bien en el lenguaje de un niño para expresar o entender el habla, por qué se altera, a qué niveles se circunscribe la alteración.

Trastornos del desarrollo del lenguaje, retrasos del lenguaje y disfunciones del lenguaje y aprendizaje son otras de las denominaciones que se suelen usar para referirse al mismo problema. En definitiva, nos referimos a una población de niños relativamente numerosa que presentan problemas en su desarrollo lingüístico sin que dichos problemas se puedan atribuir a ninguna causa obvia (pérdida auditiva, retraso cognitivo, signos neurológicos claros o severos trastornos conductuales) según los criterios más clásicos de exclusión.

No podemos referirnos al TEL como a un problema unitario, sino que estamos ante una población altamente heterogénea.

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL LENGUAJE (TEL):
Concepto y definiciones

Devonn 

La definición más característica sobre TEL, procede de la ASHA39: “Un trastorno de lenguaje es la anormal adquisición, comprensión o expresión del lenguaje hablado o escrito. El problema puede implicar a todos, uno o algunos de los componentes fonológico, morfológico, semántico, sintáctico o pragmático[1] [2] del sistema lingüístico. Los individuos con trastornos del lenguaje tienen frecuentemente problemas de procesamiento del lenguaje o de abstracción de la información significativa para almacenamiento y recuperación por la memoria a corto o a largo plazo ”.

CRITERIOS DE IDENTIFICACIÓN DEL TEL

Un niño presentaría un TEL si el trastorno no se puede atribuir a ninguna causa obvia, si sólo afecta a alguna o algunas de sus habilidades lingüísticas, si sus ejecuciones en tareas relativas al lenguaje son significativamente peores que las que se refieren a otras habilidades (principalmente cognitivas) y si los problemas lingüísticos perduran en el tiempo, aunque cambien de alguna forma sus manifestaciones.

La identificación por inclusión-exclusión

Según los criterios de exclusión, no formarían parte de la población de individuos con TEL aquellos que presentaran como causa principal retraso mental, deficiencia auditiva, disturbios emocionales severos, anormalidades bucofonatorias y signos neurológicos claros. En algunos casos también se han excluido los niños cuyo problema de lenguaje sea una consecuencia de factores adversos de tipo sociocultural o ambiental.

Pueden coexistir el TEL y el retraso mental, el TEL y la hipoacusia, el TEL y otros trastornos, y es posible que esa coexistencia sea la responsable de que se presenten en algunos casos unos problemas tan severos que difícilmente se podrían explicar por la causa etiológica primera.

Yaestudio

Identificación por especificidad

La especificidad asume la normalidad en todos los dominios excepto en el lingüístico.

Los niños con TEL tienen más dificultades que sus iguales para diferenciar sonidos de corta duración y/o que se presentan en una secuencia muy rápida, con cortos intervalos temporales entre estímulos.

No se ha constatado que los niños con TEL presenten ningún tipo de dificultad con la memoria a largo plazo, aunque se ha documentado una asociación directa entre la capacidad de memoria de trabajo, a corto plazo, y el TEL, ya que los niños que presentan este trastorno tienen limitada su capacidad para procesar y alamacenar la información.

Los niños con TEL presentan unos tiempos de reacción (TR) más largos que sus iguales sin problemas lingüísticos. Este enlentecimiento se ha detectado en tareas de evocación de palabras, en denominación de dibujos, así como en tareas no lingüísticas.

La identificación por la discrepancia

La narrativa es la habilidad lingüística que mejor puede predecir la existencia de un TEL

La identificación por la evolución

La cuestión de la identificación por la evolución, a pesar de suponer un obstáculo para la misma, nos enfrenta a dos aspectos de gran interés en la clarificación de los TEL. En primer lugar, la consideración de si se puede diferenciar entre retraso -desarrollo lingüístico lento en dirección hacia la normalidad- y trastorno -desarrollo desviado y diferente del modelo evolutivo normal-, y, en segundo lugar, el estudio de la evolución lingüística de los niños hablantes tardíos, en los que se incluyen tanto los niños con retraso en la adquisición del lenguaje como los niños con TEL.

El retraso del lenguaje expresivo a los 30 meses de edad es el principal predictor del funcionamiento lingüístico posterior.

El propio curso evolutivo sigue siendo el principal predictor, así como la respuesta al tratamiento.

NEUROPSICOLOGÍA EVOLUTIVA DE LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE

Ma Luisa Arnedo

  1. Arquitectura del circuito neuroanatómico del lenguaje

En la mayoría de los individuos esta función se encuentra lateralizada en el hemisferio izquierdo.

Área de Broca y Sistema Perisviano Anterior

Afasia de Broca: este tipo de afasia se caracteriza por un habla poco fluida, casi telegráfica, distorsión y desintegración fonética y graves dificultades en el uso y la comprensión de las reglas gramaticales.

Área de Wernicke y Sistema Perisilviano Posterior

Afasia de Wernicke: caracterizada por habla fluida, a veces excesiva (logorrea), con déficit en la comprensión, frecuentes parafasias y neologismos que en casos graves producen un habla ininteligible (jergafasia).

Fascículo arqueado

Afasia de conducción: trastorno que se caracteriza por déficit en repetición y denominación, con habla fluida y preservación de la comprensión.

Área de denominación

Las áreas que permiten el acceso al léxico parecen estar ampliamente distribuidas en el cerebro y relacionadas con zonas que procesan memoria.

Área de procesamiento semántico

Al parecer, el acceso al semántica del lenguaje no depende de una sola región, sino de un conjunto de estructuras distribuidas en los dos hemisferios.

Áreas subcorticales

Lesiones en estas estructuras o en zonas de paso de fibras corticales relacionadas con lenguaje (cápsula interna) pueden producir síntomas afásicos como anomia, disartria, hipofonía y cuadros que se asemejan a las afasias transcorticales.

Uno de los procesos que se consideran más necesarios para la evolución del lenguaje es la memoria de trabajo. Un sistema de memoria como éste, capaz de mantener temporalmente una limitada cantidad de información relevante para la tarea que se está realizando, aunque la estimulación sensorial que la originó ya no esté presente, sería imprescindible en el lenguaje, por ejemplo, para seguir la secuenciación lógica y la sintaxis de un discurso en el hablante (producción del habla), mantener en el oyente el significado de las sentencias que escucha hasta que se complete el discurso (comprensión del lenguaje) y en la adquisición de vocabulario. Del desarrollo de la memoria de trabajo depende también la adquisición de cualquier sistema de comunicación alternativo.

LOS PROBLEMAS GRAMATICALES EN EL TEL

de Elvira Mendoza

De acuerdo con la teoría de la “aprendibilidad”, los niños con TEL no reúnen las condiciones necesarias para el aprendizaje de los componentes morfológicos y sintácticos del lenguaje, y esto obedece a que el módulo gramatical es deficiente o está deteriorado.

El aprendizaje gramatical es un tipo de aprendizaje paradigmático, entendiendo por paradigma la representación de na matriz de una serie de afijos relacionados. De acuerdo con esta teoría, los niños con TEL deben tener dificultades para crear paradigmas. Los niños con TEL aprenden los componentes lingüísticos reglados como si de elementos no reglados, o léxicos, se tratara. En el TEL existe una importante dificultad para la construcción gramatical. En ausencia de reglas gramaticales implícitas, los individuos con TEL se apoyan en un mecanismo más conceptual que lingüístico para orientar su uso del lenguaje.

Los niños con TEL no presentan, en principio, problemas para establecer correspondencias entre roles temáticos y reglas sintácticas, por lo que su comprensión puede ser normal en los casos en que existan suficientes indicadores semánticos y pragmáticos que los ayuden al establecimiento de esas correspondencias o, lo que es lo mismo, cuando las propiedades léxicas del verbo sean suficientemente orientadoras y conocidas. Los problemas surgen cuando esos indicadores semánticos y pragmáticos son insuficientes, por lo que los niños necesitan basar su interpretación exclusivamente ateniéndose a las relaciones sintácticas. Un ejemplo lo tenemos en las frases llamadas “reversibles”.

Las dificultades que se evidencian en esta población con TEL pueden ser una secuela de las deficiencias de procesamiento de la información que interfieren con el aprendizaaje del lenguaje.

Las diferencias existentes entre niños con desarrollo lingüístico normal y niños con TEL no obedecen tanto a la carencia que estos últimos puedan tener de determinadas estructuras gramaticas como a su limitada habilidad para desplegar sus mecanismos estructurales bajo las demandas de una conversación en tiempo real.

Los problemas de comprensión y producción de los morfemas gramaticales en el TEL dependen de la carga de procesamiento general y de la presencia o ausencia de indicadores semánticos y pragmáticos en el contexto lingüístico inmediato.

El incremento del tamaño de vocabulario es un paso previo y necesario para que surjan las inflexiones y se generalice el uso de las mismas, por lo que el desarrollo léxico es el principal predictor de los avances posteriores en la morfología y en la sintaxis.

La relación entre el desarrollo del vocabulario y de la morfosintaxis no es lineal, sino que se requiere que el tamaño del léxico se incremente por encima de un determinado nivel para que empiece a emerger el uso de inflexiones[3].

Los niños con TEL no tienen problemas que le impidan percibir esos elementos cortos y átonos, sino que esas dificultades se evidencian cuando dichos términos ejercen funciones morfológicas. Los niños con TEL no presentan problemas gramaticales fundamentales, aparte de las deficiencias que manifiestan debido a su captación lenta de los datos relevantes como consecuencia de sus limitaciones de procesamiento.

EL LÉXICO EN EL TEL

de Juana Muñoz

  1. Relaciones entre el desarrollo de la morfología verbal y del léxico

El desarrollo de la morfología verbal está relacionado con la adquisición léxica, ya que el uso productivo de la morfología depende del tamaño del léxico verbal, que debe alcanzar un nivel determinado o “masa crítica”.

El aprendizaje de nombres se basa en un procesamiento de tipo perceptivo, mientras que el de verbos es de tipo conceptual. Puede set más complicada la adquisición de vervos que la de nombres debido a la naturaleza de las acciones y a los cambios de estado dentro de los eventos.

Los problemas que presentan los niños con TEL en el aprendizaje de verbos: En primer lugar sabemos que estos niños tienen sutiles pero significativos problemas cognitivos, por lo que, si el aprendizaje de verbos es más de tipo conceptual que el de nombres, les puede suponer una mayor carga cognitiva; el uso de verbos puede requerir la participación de procesos tales como memoria y razonamiento, que también resultan problemáticos para estos niños.

  1. La adquisición del léxico

Durante el período inicial del desarrollo del léxico se ha observado que los niños con desarrollo lingüístico normal evitan el uso de ciertas formas de palabras del léxico de los adultos. Los niños seleccionan formas adultas particulares, que varían de un niño a otro en función de las características de su sistema de producción.

Otra característica del habla de los niños es su mayor preferencia por palabras referidas a objetos que las referentes a acciones.

El desarrollo de la producción y comprensión no es paralelo durante las primeras etapas de adquisición del lenguaje, aunque se va alineando a partir de los 2 años de edad.

Los niños con mayores capacidades de memoria de trabajo aprenden con mayor rapidez nuevas palabras.

Puede esperarse que exista una fuerte asociación entre el vocabulario y la memoria de trabajo fonológica en niños pequeños, asociación que se debilita progresivamente.

El enlentecimiento del ritmo del habla mejora la comprensión del lenguaje en distintas poblaciones clínicas.

La habilidad de los niños con TEL para aprender palabras de modo incidental a partir de contextos orales parece estar muy reducida. Si se establece la distinción entre una vía rápida de aprendizaje de palabras, a través de la cual se adquiere el vocabulario como consecuencia de la interacción del niño con su medio natural, y otra vía de aprendizaje lento, que requiere bastante más esfuerzo al no bastar la simple interacción natural, los niños con TEL estarían utilizando esta segunda vía de aprendizaje.

  1. El reconocimiento de palabras

Para que tenga lugar el reconocimiento de palabras se requieren una serie de etapas: contacto con el léxico, activación, recuperación, selección y reconocimiento.

Los oyentes siguen los siguientes pasos durante la fase de reconocimiento de palabras:

  1. procesamiento de la información fonético-acústica de las palabras;
  2. igualación de este imput con las representaciones léxicas almacenadas;
  3. se establece una palabra de cohorte inicial (activación de posibles palabras candidatas que comienzan con el mismo fonema que la palabra objeto;
  4. con el recuerdo de esta parte inicial de la palabra comienza el proceso de reconocimiento.

A este conjunto de estados o etapas se denomina “estado de planificación léxica”.

Las dificultades de recuperación léxica son las principales causantes de la lentitud en el reconocimiento de palabras en niños con TEL.

Para evaluar la habilidad de reconocimiento de palabras se suelen utilizar tareas de decisión léxica auditiva, que consisten en pedir a los sujetos que digan si una serie determinada de fonemas representa una palabra real; es decir, si dicha secuencia está almacenada en su memoria. Al parecer los niños con TEL puntúan más bajo que sus controles (en edad lingüística y cronológica) en comprensión sintáctica y de palabras, en repetición de no palabras y discriminación de fonemas.

  1. Medidas de habilidad semántica

El ratio type-token (RTT) es una medida de producción lingüística que se obtiene a partir de una muestra de habla espontánea. Es un indicador de la proporción entre el número de palabras diferentes usadas en una muestra de lenguaje y el número total de palabras emitidas. En la práctica clínica se ha utilizado como una forma de cuantificar la habilidad semántica de un niño. La diversidad léxica puede ser un buen indicador de la competencia comunicativa.

El número de palabras diferentes (NPD) y el número total de palabras (NTP) con la edad y la longitud media de la frase (LMF), poniéndose de manifiesto que tanto el NTP como NPD correlacionan significativamente con la edad, incrementándose linealmente dicha correlación según avanza la edad. La LMF ofrece una estimación de la habilidad sintáctica, el NPD proporciona una medida de competencia semántica y el NTP representa más la facilidad de lenguaje global.

El NPD es la medida por excelencia para representar el léxico en niños con diversos tipos de problemas y retrasos de lenguaje.

  1. Dificultades de denominación: el fenómeno de la “punta de la lengua”

Los síntomas del déficit para encontrar la palabra consisten en pausas, repeticiones, sustituciones o circunloquios junto con producciones imprecisas. Como consecuencia de todas estas imprecisiones, los oyentes tienen dificultades para entender los mensajes en ausencia de un suficiente apoyo contextual. Las dificultades para encontrar la palabra pueden influir en las habilidades lectoras para recuperar el nombre o etiqueta oral que está relacionada con la palabra escrita o impresa.

Es esencial identificar el grado en el que las distintas limitaciones en el almacenamiento y recuperación contribuyen a los déficit de denominación para localizar ambos componentes cuando se planifica la intervención.

Los niños con problemas de recuperación pueden beneficiarse de tramaientos en los que se contraste el sonido característico de palabras que riman junto con otro tipo de emparejamientos con el fin de ayudar a diferenciar la palabra objeto de otras con las que compite fonológicamente.

LA PRAGMÁTICA EN EL TEL

Elivira Mendoza

Cuando abordamos el estudio de la pragmática intentando buscar una definición, nos aparecn dos términos con una gran nitidez: función y contexto.

La pragmática es el estudio de la relaciones entre el lenguaje y los contextos en los que se usa (Davis, 1986).

La comprensión del lenguaje se revela como una variable vinculada al procesamiento pragmático; la estrategia pragmática seguida por los niños con TEL va a depender del grado de afectación de la comprensión. Bajo la perspectiva del modelo de competición ya no se pueden considerar los problemas pragmáticos como una simple consecuencia de los problemas morfológicos y sintácticos.

Parece lógico que debe haber estrechas conexiones entre el imput lingüístico que le llega al niño y el ouput lingüístico que éste emite.

Los niños con trastornos de lenguaje tienen un alto riesgo de presentar problemas de ajuste social y de la relación con sus compañeros, a la vez que son menos preferidos como compañeros de juego.

LA NARRATIVA

Mª Dolores Fresneda

El nivel de comprensión lingüística es el factor más determinante en la calidad y cantidad de intercambios comunicativos que protagonizan los niños con TEL.

Trastorno Específico del Lenguaje

Trastorno Específico del Lenguaje

Trastorno Específico del Lenguaje

Los niños con retraso en el desarrollo del lenguaje, casi sin excepción, tienen problemas con la fonología.

Los errores fonéticos aluden a los sonidos que deberían existir en el inventario fonético de un hablante, aunque éste no los produzca (aspecto articulatorio). Se incluyen en este grupo los osnidos que están totalmente ausentes en el inventario fonético del niño, a pesar de que existen en el inventario fonético de niños de edad similar.

Errores fonémicos son aquellos sonidos que se producen y son parte del inventario fonético, pero son utilizados inapropiadamente por el hablante.

Los niños con TEL tienen una especial dificultad para producir determinadas características gramaticales cuando esta producción les requiere unas excesivas demandas fonológicas. Algunos ejemplos de estos procesos son omisión de consonante final, reducción de grupo consonántico y omisión de sílaba átona.

Los niños con desarrollo lento del lenguaje son menos precisos en su repertorio consonántico y presentan unas estructuras silábicas más simples cuando se comparan con los niños que empiezan a hablar normalmente. La evaluación clínica de niños que son tardíos en el desarrollo del lenguaje debería incluir no sólo un análisis del vocabulario, sino también de sus habilidades fonológicas, así como los cambios en estas habilidades en el segundo y tercer años del niño.

Se puede concluir de una serie de investigaciones que tanto los sonidos caracterizados por su corta duración y por la brevedad de sus transiciones (como las consonantes oclusivas) como la secuenciación rápida de las sílabas formadas por estas consonantes son elementos críticos que impiden que los niños con TEL los identifiquen de forma precisa.