TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

Se agrupa los trastornos del sueño en cuatro categorías, a saber:

  1. Disomnias
  2. Parasomnias
  3. Trastornos del sueño relacionados con enfermedades orgánicas o psiquiátricas.
  4. Otros trastornos (por enfermedad médica o por el consumo de sustancias psicoactivas).

Epidemiología

Teorías

Evaluación

Las técnicas subjetivas incluyen básicamente: a) una entrevista clínica detallada, realizada a los padres y al niño, si éste tiene suficiente edad, b) diarios/agendas de sueño, y c) cuestionarios y escalas específicas. Deben complementarse, en la medida de lo posible, con técnicas objetivas, como el registro polisomnográfico en un laboratorio de sueño.

Principales trastornos del sueño en la infancia

Insomnios

Después de los seis meses, se considera que un niño sufre insomnio si al menos dos veces por semana necesita más de 45 minutos para quedarse dormido, o si se despierta totalmente al menos una vez a la semana sin poder dormirse de nuevo. Se habla de dos tipos de insomnio infantil: insomnio por hábitos erróneos o incorrectos e insomnio por trastornos psicológicos.

Insomnio infantil por hábitos incorrectos

Suele aparecer en lactantes de seis meses hasta niños de cinco años, produciendo una grave distorsión del sueño de los niños y de sus padres.

TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

Programa de higiene de sueño para niños menores de cinco años (Andreu y Letosa, 1997)

TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

Insomnio infantil por causas psicológicas

El propio proceso de desarrollo se acompaña de nuevas situaciones y acontecimientos (p.ej. la entrada en la guardería o en el colegio) que pueden incrementar la ansiedad del niño y desencadenar, por tanto, insomnio. A veces, la oscuridad y la soledad pueden provocar miedo y ansiedad, con la consiguiente dificultad para conciliar el sueño.

Hipersomnias y trastornos por somnolencia excesiva

Las principales hipersomnias y trastornos por somnolencia excesiva incluyen, fundamentalmente, a los problemas respiratorios que pueden aparecer durante el sueño en niños (síndrome de apnea/hipoapnea del sueño e hipoventilación alveolar central congénita), el síndrome de narcolepsia-catalepxia y otras hipersomnias.

Síndrome narcoléptico

La narcolepsia es un síndrome caracterizado por la presencia de cuatro síntomas:

  1. Somnolencia diurna acompañada de ataques repentinos de sueño.
  2. Cataplexia.
  3. Alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas.
  4. Parálisis del sueño.

Aunque se han descrito algunos casos de narcolepsia en niños menores de 10 años, suele iniciarse en la adolescencia tardía.

El tratamiento farmacológico representa actualmente la estrategia terapéutica de elección. Junto al tratamiento farmacológico, suele resultar también apropiado poner a disposición del paciente narcoléptico una serie de consejos prácticos respecto a cómo debe organizar sus horarios de vigilia/sueño.

Trastornos del ritmo circadiano

El ritmo circadiano o ritmo vigilia/sueño tiene un origen endógeno, siendo controlada la duración de los períodos de sueño y de vigilia por un “reloj biológico”.

La infancia supone una etapa de maduración importante, con cambios continuos, y donde el ritmo circadiano se está todavía estableciendo. En este aspecto, los trastornos del ritmo circadiano en este período están relacionados principalmente con la existencia de horarios muy irregulares.

El tratamiento se fundamenta en la imposición de horarios regulares de sueño, prestando especial atención a los períodos de siestas y comidas.

Parasomnias

Las parasomnias son trastornos que se caracterizan por conductas o acontecimientos fisiológicos anormales que ocurren asociados al sueño, a etapas específicas del sueño o a transiciones de sueño-vigilia.

Terrores nocturnos

Son episodios caracterizados por llanto brusco e inesperado del niño, que se acompaña de una expresión de miedo intenso en la cara y sudor frío. Si se le despierta, el sujeto se encuentra confuso y desorientado durante varios minutos y manifiesta una vaga sensación de terror, normalmente sin contenido de que estuviera soñando algo.

Los terrores nocturnos infantiles suelen desaparecer al regularizar los horarios de vigilia-sueño del niño y al abordar ciertos problemas conductuales que pueden ocurrir durante la vigilia.

Pesadillas

Las pesadillas son sueños intensos y angustiosos que normalmente despiertan al individuo que duerme durante la fase REM.

No está clara la etiología de las pesadillas infantiles; no obstante, su aparición suele estar asociada, en la mayoría de los casos, con estados de ansiedad o preocupación. Es importante diferenciar, en los niños, los terrores nocturnos de las pesadillas, ya que solamente en estas últimas puede ser necesaria la psicoterapia. Los tratamientos psicológicos para las pesadillas señala las siguientes técnicas de terapia de conducta para las mismas: desensibilización sistemática, relajación, implosión, ensayo de conducta encubierto y enfrentamiento con el contenido de la pesadilla, con un final triunfante (refuerzo). Otros procedimientos mucho más sencillos, como el simple registro y el recuerdo en imaginación al día siguiente de los episodios angustiosos han demostrado también ser eficaces.

Sonambulismo

El sonambulismo se caracteriza por un episodio de actividad motora que aparece normalmente durante el sueño de ondas lentas, casi siempre en el primer tercio de la noche.

Los episodios comienzan en la mayoría de los casos entre los 4 y 8 años, alcanzando su máxima frecuencia a los 12 años y desapareciendo espontáneamente sobre los 15 años.

Al tratarse de una alteración del sueño benigna no suele ser necesario ningún tipo de tratamiento especial. La principal precaución que deben adoptar los padres es asegurarse de que el niño no pueda hacerse daño durante el episodio de sonambulismo.

Movimientos rítmicos durante el sueño

El término “movimientos rítmicos durante la noche” se refiere a un conjunto de trastornos que se caracterizan por la presencia de movimientos estereotipados, de carácter rítmico, que implican principalmente a la cabeza.

Normalmente se prolongan durante 5-15 minutos, pero a veces pueden persistir durante horas. Suelen iniciarse hacia los 9 meses y raramente persisten más allá de los dos años. En la mayoría de los casos no suele ser necesario ningún tipo de tratamiento específico, ya que generalmente desaparecen a medida que el niño crece, normalmente a partir del cuarto año.

Somniloquio

El somniloquio, o hablar durante el sueño, es un fenómeno frecuente e inocuo que puede aparecer a cualquier edad, incluida la infancia.

Bruxismo nocturno

El bruxismo (“chirriar de dientes”) es un trastorno psicofisiológico asociado a una contractura excesiva de los maxilares, producido por factores de carácter físico, psicológico y/o neurofisiológico.

Tratamiento

Anexos